Disfunción eréctil tras una operación de próstata

La disfunción eréctil tras una operación de próstata es muy frecuente, pero se puede superar combinando rehabilitación peneana, medicación y otras opciones; la recuperación es gradual.

La disfunción eréctil tras una operación de próstata es muy frecuente —afecta a casi todos los hombres en los primeros meses—, pero se puede superar combinando la rehabilitación peneana, la medicación y, cuando hace falta, otras opciones de tratamiento. La recuperación suele ser gradual y puede llevar entre uno y dos años, sobre todo cuando se preservan los nervios.

La cirugía de próstata puede dañar los nervios, los músculos y los vasos sanguíneos implicados en la erección, de ahí que la disfunción eréctil sea una complicación esperable. La buena noticia es que existen estrategias eficaces para recuperar la función sexual.

¿Cómo superar la disfunción eréctil tras una operación de próstata?

El abordaje combina tiempo, rehabilitación y tratamiento. La mayoría de los hombres mejora de forma significativa en torno al año tras una cirugía con preservación de nervios, y algunos tardan hasta dos años en recuperar erecciones regulares. Mientras tanto, los tratamientos ayudan a mantener la actividad sexual y a preservar la salud del pene.

Por qué ocurre: los nervios cavernosos

La clave está en los nervios cavernosos, situados a ambos lados de la próstata. Estos nervios controlan la erección y pueden lesionarse o extirparse durante la operación, lo que provoca la disfunción eréctil. El riesgo aumenta con la edad y depende mucho de la técnica quirúrgica empleada.

Cirugía conservadora de nervios y rehabilitación peneana

Preservar los nervios mejora el pronóstico. La cirugía con preservación nerviosa busca minimizar el daño a los nervios cavernosos, lo que aumenta las probabilidades de recuperar la erección. A ello se suma la rehabilitación peneana, cuyo objetivo es mantener sanos los vasos y los tejidos del pene tras la prostatectomía; es la práctica habitual, ya que cerca del 85 % de los hombres presentan dificultades de erección después de la intervención.

Tratamientos disponibles

Hay varias opciones según la respuesta de cada hombre. Los medicamentos orales —sildenafilo, vardenafilo o tadalafilo— suelen ser el primer paso tras la cirugía. Si no bastan, el supositorio intrauretral de alprostadil (MUSE) ayuda hasta al 70 % de quienes no responden a la Viagra, y existen también las inyecciones intracavernosas, los dispositivos de erección por vacío y, como solución definitiva, la prótesis de pene. Para comparar estas alternativas, revisa cuál es el mejor tratamiento.

Estilo de vida y apoyo de la pareja

Los hábitos y el entorno también cuentan. Dejar de fumar y reducir el alcohol mejoran la recuperación de la función eréctil y la salud general. Además, contar con una pareja comprensiva facilita el proceso: el apoyo emocional y la paciencia ayudan mucho durante una recuperación que puede ser larga. Si quieres reconocer las señales del problema, mira cómo saber si un hombre tiene disfunción eréctil, y para entender otras causas médicas, los medicamentos que pueden causar disfunción eréctil. Más guías en la sección de disfunción eréctil: estrategias para abordarla.

Preguntas frecuentes

¿La disfunción eréctil tras la próstata es permanente?
No siempre. Muchos hombres mejoran a lo largo del primer o segundo año, sobre todo si se preservaron los nervios.
¿Qué es la rehabilitación peneana?
Un conjunto de estrategias para mantener sanos los vasos y tejidos del pene tras la cirugía y favorecer la recuperación.
¿Funcionan los comprimidos después de la operación?
Suelen ser el primer tratamiento; si no bastan, existen supositorios, inyecciones, dispositivos de vacío o prótesis.